para que nunca más en chile

somos tan vulnerables lxs chilenxs.

tanto, que basta que un inepto que sólo llegó a ser presidente porque tiene plata haga una llamada telefónica y reviva los momentos más dolorosos de nuestra historia.

y comencemos a desaparecer, unx por unx.

llevo nueve días con miedo.

saliendo todos los días con mascarillas, limón y bicarbonato para protegerme de los gases tóxicos que nos lanza el estado de chile. zapatillas y buzo para correr de sus agentes. pensando estratégicamente mi ruta para no encontrarme con uno de ellos. despidiéndome de mis amigxs y familiares como si fuese la última vez que voy a verlos, porque puede serlo. porque para muchxs, en estos nueve días, lo ha sido.

todas las noches angustia e insomnio por el ruido de los helicópterios sobrevolando mi ciudad, los disparos a lo lejos, los cacerolazos de los vecinos y sus gritos alertando que los milicos están en la esquina. miedo de que le disparen a alguien, como ya lo han hecho. miedo de que disparen hacia dentro de mi edificio, como ya lo han hecho. miedo de que entren a mi casa y me secuestren, como ya lo han hecho. pesadillas de que me atrapen y me violen. la angustiante certeza, cada noche, de saber que a mi alrededor el estado de chile, piñera y chadwick, a través de los pacos y los milicos, están torturando, violando, desapareciendo, secuestrando, abusando, matando gente.

somos tan vulnerables lxs chilenxs.

al igual que en dictadura, convirtieron nuestros espacios de uso cotidiano en centros clandestinos de detención y tortura. 

cómo volver a caminar por la ciudad, por la misma ciudad en la que miles de personas corrieron, acorraladas, ciegas, temblando. en la que miles fueron detenidxs ilegalmente. en la que decenas perdieron un ojo de un disparo. en la que mujeres y hombres fueron violadxs por los milicos y los pacos. en la que cientos fueron alcanzadxs por perdigones. por la que al menos veinte personas, asesinadas por el estado, no van a volver a caminar nunca más.

cómo volver a tomar el metro sin pensar en sus túneles subterráneos.

cómo puede ser posible que les sea tan fácil matarnos, unx por unx, a todxs.

somos tan vulnerables, lxs chilenxs, porque desde la dictadura no ha cambiado nada.

quienes ordenan reprimirnos hoy son herederos de los torturadores de hace cuarenta años, los que viven en las cárceles de lujo, no se han arrepentido de nada y nunca han dicho dónde están.

los recintos militares siguen teniendo fotos de pinochet. se sigue celebrando el once de septiembre.

por órdenes del presidente, su primo y el general hijo de torturador, los milicos y los pacos siguen violando los derechos humanos, como si no supieran que ni la ley ni la ética les permiten hacerlo.

todo nuestro miedo, todas nuestras muertes, no pueden quedar impunes. porque si lo hacen, tal vez treinta o cuarenta años después, todo va a volver a repetirse. 1973-1989. 2019.

piñera y chadwick, los asesinos, deben ir a la cárcel.

una reforma profunda a la instrucción de los milicos y pacos debe realizarse, urgentemente. y deben responder ante la justicia, también, quienes tengan responsabilidades penales.

es la única manera.

de que toda esta rabia y todo este miedo cese.

es la única manera.

de que el para que nunca más en chile, esta vez, sea cierto.

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