se acabó la teleserie chicos: GOT, tu fantasía patriarcal

Lo primero que una hace al enfrentarse a una serie sin querer, o queriendo también, es observar  a las personajes mujeres. En parte porque es un agrado encontrarse con mujeres en la pantalla, al punto que a veces nos sentimos agradecidas. Este no es el caso de GOT. Apliqué un test de Bechdel express y busqué personajes mujeres, sus conversaciones, sobre todo diálogos donde intercambiaran ideas, pensamientos, sentimientos, que no tuvieran que ver con hombres por supuesto. No encontré. Si quieren me ayudan.

La verdad es que no soy fan. Ese es mi spoiler. Vi la serie completa en solo un par de meses, alcanzando estar al día para esta nueva y última temporada. Debo admitir también que pasé la mitad de los capítulos haciendo chistes sobre El señor de los anillos y Harry Potter.

En las dos primeras temporadas me costó terminar los episodios sin preguntarme por todas esas mujeres que vi morir escena tras escena y sus cuerpos colgando muertos, decorando la mayoría de las los momentos resolutivos. Pero ya a estas alturas una se ha hecho una idea acerca de esta trama donde el amor y el poder, como casi siempre, parecen ser los ejes que mueven este universo de Tronos.

Cada batalla, disputa o discusión parecía tener a mujeres de víctimas. Sí claro, ellos también mueren, de hecho se quieren matar el 99% de la serie (masculinidad de Tronos). Aunque, cuando las que mueren son prostitutas o mujeres vulgares, que son básicamente todas las que no son protagonistas, solo hay imágenes de sus cadáveres; a diferencia de los hombres, cuyas muertes terminan incidiendo en la trama de la historia, y suelen ser honrados.

Pasando a la tercera temporada me sentí un poco más parte de esta teleserie para hombres, me enganché mejor, hay menos muertes y por lo tanto hay diálogos, o mejor dicho, un poco más de conversación. Sin embargo, en capítulos donde la guerra acecha los castillos y poblados de esta fantasía patriarcal, rápidamente las imágenes van enlazando esa narrativa con violaciones y femicidios que parecen ser aspectos menores, ya que en ningún momento de la serie son abordados.

Así, esta temporada tres comienza a cerrar en su penúltimo capítulo, como es usual, con asesinatos y femicidios brutales. En el capítulo denominado como “la Boda Roja”, la víctima es Catelyn Stark, quien hasta el momento había sido la única mujer a salvo y a quien pudimos ver moverse con cierta bondad, sobre todo respondiendo a su rol de madre protectora, abnegada y sacrificada. Con ella, muere esta maternidad tradicional y comienza a cerrarse la temporada.

Lo que ya sabemos a estas alturas es que hay un grupo que no supera las 10 mujeres que hablan, se mueven y escuchamos conversar. Esto nos permite adentrarnos en algunos aspectos de sus vidas, principalmente relacionados con sus parejas que muchas veces son los mismos que las han violado (o lo harán) y luego probablemente las asesinarán.

El caso de Tyrion Lannister es interesante, ya que mientras nos deja entrever la crisis de masculinidad que experimenta su padre al ver nacer un hijo “medio-hombre”, nos va adentrando en algunas emociones de estos chicos de cabellos largos buenos para la pelea y para andar a caballo. Aunque Tyrion se va transformando en un mejor personaje y mejor persona en la medida que la serie avanza, no podemos olvidar que en el mismo capítulo en que se le enrostra como aberración el haber dado muerte a su padre, comete un femicidio. Le quita la vida a la que había sido su pareja, Shae, prácticamente la única prostituta a la que escuchamos hablar en toda la serie, siendo que las escenas en casas de prostitución son recurrentes.

En la sexta temporada violan a Cersei. A ella, a diferencia de otras mujeres que vemos, apenas la conocemos sabemos que debemos odiarla. Aunque hace todo por sus hijos, desde el primer momento es la personaje que representa toda la maldad, sin complejidad, no como el caso de sus hermanos, a quienes vemos redimirse y crecer en algunos momentos. Además de malvada, mantiene una relación incestuosa con uno de sus hermanos, el más mino, porque al otro hermano “medio hombre” lo odia. Con toda su maldad no se salva, ya que también ha sido forzada a un matrimonio sin consentimiento con un espécimen masculino hinchado de tanto poder, comida y prostitución, a quien por suerte vemos morir pronto. Entonces todo va ir mejor en su vida, ahora puede vivir el idilio con el rubio de la serie sin ataduras.

Pero en Juego de Tronos todo puede pasar y sus hijos mueren por venganzas, es decir, los matan excepto por el suicidio del “más débil”. Mientras ella se encuentra velando a su hijo, reaparece Jaime, quien no ha respondido a lo que ella esperaba de él, por lo tanto están separados. A pesar de eso Jaime, escuchando claramente el “NO” de Cersei, decide que es un buen momento para violarla, justo al lado de la urna del hijo de ambos. Así y todo Jaime se sigue redimiendo en los capítulos siguientes, para finalmente volver a morir junto a Cersei. Casi muere por ella eso sí, apenas logra llegar desangrado donde su amada, ya que el otro hombre que se quiere meter con Cercei lo intenta matar porque bueno chicos, si quieren estar con nosotras deben dar un poco la pelea. Tan mala es Cercei que experimenta también the shame walk, que consiste en una idea original nunca vista en la narrativa cristiana donde ella camina mientras el pueblo le lanza piedras y objetos por su pecados. Cualquier semejanza con la realidad es solo su falta de imaginación, ya que esta serie es ficción. Sí, claro.

Tan ficticia es que a nadie se le ocurrió que la homosexualidad pudiera no ser prohibida. Entonces el único hombre gay que vemos en la serie, es Sir Loras Tyrell, quien es castigado duramente por ello, pero el tema sí es abordado con algo de respeto y minutos de capítulo; es decir, es parte de la historia. Entonces nuevamente son los hombres quienes mantienen el privilegio de vivir y practicar la homosexualidad por su propio placer. Las mujeres lesbianas que vemos, o deberíamos decir prácticas lésbicas o solo entre mujeres, son siempre bajo la supervisión de un hombre, como es el caso de Meñique, quien adiestraba a las esclavas  de su casa de prostitución; o como el caso de Daenerys, quien para “aprender” a satisfacer a su marido (matrimonio forzado) es otra mujer “libre” quien le enseña y transmite cómo lograr complacerlo.

En ese momento solo me podía preguntar cuánta fantasía había aquí, y si la había más allá del excéntrico vestuario que se supera en cada temporada (junto con el presupuesto). ¿Acaso cuando pensamos en crear mundos no podemos salirnos del régimen patriarcal, sexogenérico y homofóbico? Yo sé que no es responsabilidad solo de esta serie, pero si ustedes me dicen que la serie es fantástica yo pregunto, ¿cuánta fantasía hay? Acaso no escuchamos ya suficientes cuentos con príncipes a caballo que nos rescatan de altas torres, mientras nosotras nos hacemos una trenza en nuestros largos y heterosexuales cabellos. Bueno y cómo dejar fuera a los amigos zombies, perdón, caminantes blancos, o dragones y gigantes, sólo faltaron los Elfos, pero principalmente creo que fue la falta de hábitat, mucho frío chicos, winter is coming.

Desde la cuarta temporada, ya acostumbrada a ver violaciones, comienzo a involucrarme en la trama y por supuesto ya me he enamorado de Arya y de Daenerys. Parece que la justicia que algunos personajes hombres buscan solo estas dos mujeres pueden llevar adelante. Aunque Arya es la única que se salva de la violación, se transforma en sádica y se obsesiona con la muerte de sus enemigos. Por otro lado, Daenerys sigue siendo una mujer justa aunque ya ha vivido un matrimonio forzado y por ende ha sido violada con el consentimiento de su hermano.

Así, sumando y restando, salvo por Arya y Brienne (mujeres masculinas y “virgenes”) todas las mujeres ya han sido violadas cuando llegamos a esta última temporada. Pero eso no es importante ni relevante en esta historia donde los reinos se enfrentan y la estrategia permite que los soldados hagan y deshagan en los territorios colonizados. En ese sentido a la única que vemos enfrentarse a su violador es a Sansa, la chica vulnerable y sufrida que vamos conociendo temporada tras temporada. Casi al final de la serie esta chica se transforma y ya no es “ese pajarito” del comienzo. La venganza y la muerte de su violador la hace crecer. ¿En serio?. Ahora transformada en una valiente, puede pelear por el poder de su familia, y ya instalada en su antigua casa pone en jaque el crecimiento de las otras mujeres con poder de la serie, Cersei y Daenerys. Mientras ella fuerte y dañada intenta recuperar su castillo, las otras dos hambrientas de poder masculino caen en la locura y el desprecio de los fans.

Esto no es spoiler, si la están viendo al día. Daernerys se vuelve loca, típico de las mujeres en el poder, nadie lo puede negar, ni GOT. Aunque hay un argumento que nos dice que hereda esta maldición de su padre, la audiencia fiel a la serie se siente profundamente decepcionada. ¿De dónde sale esta mujer que quiere quemarlo todo? Yo esperaba realmente que alguna de ellas ya hubiera quemado todo en el primer capitulo, pero tuve que esperar 8 temporadas para ver al fin la serie arder y sobre todo terminar con las violaciones y femicidios en horario prime time.

Lo último que veo antes de escribir esto, es a estas dos mujeres doña Cersei y la joven Daenerys, peleando infructuosamente por una cuota de poder que ninguna por derecho, y por que se han vuelto o están locas, podrán nunca tener. Ya las hemos visto 8 temporadas luchando por alcanzar el poder. PERO, al final la historia siempre se ha tratado de este chico deconstruido Jon Snow, a quien le celebramos su amorío con Ygritte, “la salvaje” y frase clave “You know nothing Jon Snow”, en este punto, él ya sabe. Es el heredero legítimo dell Trono, ah sí, de eso se trataba la serie. Triunfo de la masculinidad.

Sin esfuerzo y sin quererlo, es quien merece por linaje patrilineal el TRONO. Y sí, lo vimos ser atacado por su origen bastardo, palabra y linaje recurrente en la serie, aún así siempre carismático y mino sin esfuerzo, salía adelante y como mi mejor amigo Jesús, resucitó y sigue haciendo lo mismo que venía haciendo. Ser amigo de los salvajes, pelear con su espada, llevar el pelo largo, a veces con moño, su eterna mirada de preocupación, tipo chico-emo. Nada de esto lo abandona ni siquiera una vez que revive.

Basada en un libro escrito por un señor, GOT es un ejemplo pedagógico de cómo nos ven los hombres en todos los sentidos. ¿Cómo merecemos morir? Asesinadas. ¿Cómo sobrevivimos una violación? Como si nada. ¿Cómo ejercemos el poder? Como ellos o como “locas”. ¿Quien gana? ELLOS. ¿Quién manda? ELLOS.

Es cierto, todavía no sabemos el final, pero yo ya sé que nosotras vamos perdiendo de hace rato.

1 Comment

  1. Woooa me gusto mucho la reflexion final, me considero mega fans de got y la vdd me quedo mucho con las historias y la evolucion de cada personajes, pero al mismo tiempo quedo descontenta por el lamentable giro que sufre una de mis personajes favoritos, danerys la cual la pimtaron como la loca como la tirana y si bien, esta ultima temporada se transformo en lo que juro destruir siento q no es justo porque ella venia hilando toda una historia muy power y que estaba tomando mucho protagonismo femenino y de justicia sin una imagen masculina presente, una pena q distorsionaran tanto su personaje para mal. no me compré numca eso de “lo loca es de familia” o el “lo lleva en la sangre” “es. Como su padre” porque de ser asi porque jon snow no lo pintaban como un loco histerico por el poder??? Porque obvio el es el heroe el q salvó a kinglanding de una tirana que planeaba quemar todo.
    Y ya con el final en mano quedo inconforme… por una parte bran el rey??? Real? Porque no postular a sansa? A pesar de que ella siempre quiso velar unicamente por el norte siento q perdieron a un buenisimo partido para los 7 reinos y que unavez mas en general el rol femenino queda reducido a un par de locas tiranas que pierden el control por el poder y que para redimirse de alguna forma necesitan de sus amados o heroes (cercei -jaime; danerys- jon)

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