apuntes sobre “las homicidas” de alia trabucco zerán

El pasado jueves 9 de mayo nos encontramos en La Librería del GAM para conversar acerca del mejor libro publicado en lo que va del año. Las Homicidas de Alia Trabucco Zerán. En él la autora indaga sobre cuatro emblemáticos casos de asesinatos perpetrados por mujeres durante el siglo XX en Chile. En un brillante ejercicio de ficcionalización feminista basado en diversos archivos, Alia, se arriesga por una literatura que rescata y da rol protagónico a mujeres incorrectas y hasta ahora borradas. Estos son nuestros apuntes, nuestra propia lectura.  


conversatorio: a raíz de una reflexión tomada de Rita Segato nuestra invitación es a “pensar conversando”, la desobediencia de la escritura y tema que aborda Las Homocidas nos abre la posibilidad de conversar en torno y a partir del texto, una invitación a tramar nuestras propias lecturas y a crear en conjunto, entre nosotras.

nombre del libro: el libro inicialmente se iba a llamar “fuera de la ley” (en el prólogo se comenta que las mujeres al ser asesinas están dos veces fuera de ésta: fuera de las leyes codificadas y fuera de las leyes culturales de la feminidad) y por qué es importante que se llame “las homicidas” y hablar de mujeres asesinas es tan impactante.  

arma: un juego literario; la elección del arma en la portada podría relacionarse con que el libro es un arma en sí mismo (artefacto literario), como la conexión con la potencia inimaginable de una mujer empuñando un arma contra un hombre (recordemos la portada de Fóllame de Virginie Despentes)

objetivo del libro: “sus crímenes son una ventana privilegiada desde dónde observar el significado histórico del ser mujer”

sospecha feminista: esto es lo que “activa” el libro, el motivo detrás. desconfiar de lo que estaba escrito o narrado, de las palabras de abogados y médicos. y “buscar, con un poco de suerte, la verdadera voz de las asesinas”.

metodología: relevar lo arriesgado e innovador de la metodología usada por la autora. Alia se basa en archivos históricos (prensa, fotografías, informes médicos, etc), los cuales dialogan o sirven de excusa para la ficcionalización. todo leído desde el feminismo. esto lo entendemos como una nueva forma de hacer ficción, un camino posible para hacer literatura feminista. La autora combina con sus propias notas de campo. el libro como artefacto (arma).

archivo: la autora hace un collage de diversas fuentes históricas, entrar a bucear en el archivo nacional, un trabajo muy fino. la prensa o archivo jurídico tienen ecos culturales: análisis cultural de la mujer y su representación. La autora se enfrenta a la dificultad que supone buscar en el pasado en un país tan olvidadizo, “un acto peligroso en un país fundado sobre un pacto de silencio”.

memoria: alia dice que el feminismo debe recobrar a las mujeres malas, marginadas, así como a las heroínas. este ejercicio de memoria permite no sólo conocerlas, sino también entender sus casos fuera del prisma de la época en que fueron juzgadas. ahora podemos entender cómo la crónica roja y las expectativas de lo que debía ser una mujer en esa época afectaron al análisis y desarrollo de los casos. las homicidas fueron juzgadas para establecer un ejemplo de cómo no se debía ser.  Fueron BORRADAS DE LA HISTORIA, el trabajo de Alia por encontrarlas fue arduo y eso no es casual, existió el objetivo de hacerlas desaparecer.

feminidad: no se considera a las mujeres capaces de ejercer violencia. IMPOSIBILIDAD de la mujer de ser asesina, expresada tanto en la justicia de la época como a través de la prensa. las mujeres violentas se han considerado peligrosas históricamente y a la vez, una excepción: brujas, medea (madre que mata a sus hijos). se ha mitificado en torno a ellas, haciendolas lo más lejano a un ejemplo, son locas, son malas mujeres. falladas. las mujeres que matan se escapan de las leyes de la feminidad. se intenta normalizarlas a través del amor: la mujer que mata “por celos”, “loca de amor” o “arrebatada por la pasión” vuelve a su condición/lugar de mujer (inestable, arrebatada por emociones que la superan).

el derecho a la rabia y al ejercicio de la violencia: hablar de mujeres que matan y sus motivos es ver “sentimientos rara vez permitidos a las mujeres”. entre una de las condenas sociales hacia las mujeres, está TODAVÍA el no poder tener rabia. Se invisibiliza la rabia; para que esta exista, algo o alguien (patriarcado) la debe generar. pensar estos casos no como aislados sino de mujeres que respondieron a la violencia patriarcal mediante la fuerza. ejemplos como Rote Zora nos abren una posibilidad de pensarnos con acceso a su uso, incluso en desventaja y oprimidas es radical pensar que podríamos llegar a usar la fuerza. ejemplo chiste feminazi.

feminismo: “icónicos en la historia policial chilena, estos asesinatos ocurrieron en momentos clave del feminismo. O, tal vez, la lógica sea la inversa: cada estallido feminista contó con su asesinato ejemplar, delitos que servirían de chivo expiatorio para castigar a la mujer insubordinada. Estos casos y sus representaciones coinciden con irrupciones de las mujeres en la esfera pública y sirven para contener, mediante el castigo o el perdón, la ansiedad gatillada por los inminentes cambios a las estructuras de poder masculinas”. cuando la mujer asesina es devuelta a “su lugar”, normalizada a través del amor, se la separa del resto de las mujeres como abracito para que todos los hombres dejen de tener miedo.

las homicidas: corina rojas, rosa faúndez, maría carolina geel y maría teresa alfaro; los casos elegidos corresponden a mujeres comunes y corrientes. podemos ser todas. es llamativa la intertextualidad entre las homicidas pese a estar viviendo tiempos distintos.

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