Si no podemos bailar, no es nuestra revolución.

Hace ya varios meses nos juntamos a bailar tango entre nosotras y lo que allí ocurrió fue hermoso. Amigas, lo prometido es deuda: les presentamos las reflexiones que surgieron a partir del taller teórico práctico de Tangoqueer para feministas al que llegaron más de 60 mujeres y que estuvo a cargo de la vagina ilustradísima Leslie Monito y nuestra invitada especial Yoko.

Milongueando el género

El tango queer es una alternativa transgresora al tango tradicional que se presenta como territorio liberado de la dicotomía femenino/masculino, rompiendo con los roles heteronormados clásicos de los bailes populares donde el hombreheterocis propone y la mujer dispone.  El tangoqueer se baila cómo más nos guste (siendo posible llevar o ser llevadx independiente de tu asignación biopolítica). De este modo, se resignifica el espacio milonguero como un lugar seguro para la expresión de nuestras subjetividades abyectas, feministas y disidentes.

El uso del término queer es complejo, más aún por estas latitudes sudacas.  Días previos a nuestro taller separatista ya se respiraba ambiente polémico: un feministo cuir de la internet acusaba nuestra iniciativa femitanguera de ir contra LA filosofía queer que nombrábamos en el título. Más aún, nos sentenciaba no haber entendido NADA (obvio un hombre –decontruide y todo- siempre va a saber más que una estudiosa y una bailarina de tango juntas).

Lo queer en el tango ha tomado diversos caminos y formas de ser, al igual que el activismo gringo “original” que devino mercantil. Y si lo queer es algo, es un hacer. El tangoqueer en su práctica más radical viene a desestructurar lo que hemos entendido por “normal”. Y según lo que aprendimos de las santas patronas Wittig, Butler, Preciado y Silvestri, eso es lo kuir ¿no?

Cuando la pareja mujer-mujer se apropia del territorio milonguero, donde tradicionalmente hombres las cabeceaban para sacarlas a bailar –a veces siendo la única posibilidad-, me parece que lo queer queda incluso corto. Sofía Cecconi, una de las secas en el tema, dice que este femitango (lesbo, trans, hetero) subvierte radicalmente el cuerpo legítimo construido a través del tango. Mujeres guían y son guiadas (ojo con la noción de líder, que nos cae muy patriarcal jjj), el poder circula entre ambos cuerpos, transformándose en un danzar político.

Tacoaguja: la reivindicación de las tangueras cyborgs

Los códigos heteropatriarcales del tango tradicional se han trastocado y ya no hay tanta estética y formalidad añeja. Una de las maravillas del tangoqueer es el uso libre de zapatillas. Muchas hemos experimentado la incomodidad que aflora cuando en un primer encuentro con el tango nos han “sugerido” usar tacos para bailar. Eso nos conflictúa: los tacos son un símbolo hetero-erótico por excelencia y encima algo sumamente molesto si no tienes práctica previa. Sin embargo, sabemos es un elemento que facilita el desplazamiento y la técnica en el baile. Por mucho que intentemos, las converse se nos quedan pegadas y al final terminamos poniéndonos de puntitas sobre…un taco imaginario.

En este sentido, cae como anillo al dedo las reflexiones de queen Leo Silvestri, quién dice que todxs necesitamos técnicas y elementos técnicos para movernos y no hay cuerpo que no utilice alguno. Somos entidades tecnovivas interconectadas, ¿qué es eso de los cuerpos naturales? Sucede que hay prótesis, como los tacos de unx tanguerx, que tienen mejor prensa que otras prótesis, como una silla de ruedas, porque hay efectos sociales que producen que éstos sean más deseables que otros.

Los tacos pueden ser de gran ayuda para ejecutar nuestros movimientos milongueros, la invitación es a abortar las concepciones heterofetiches y (re)apropiarnos de ellos. ¡Tangueras cyborgs a la bailanta!

(Postdata al tanguero decontruido: aunque se vea (trans)gresor, no basta con ponerse tacos en la perfo heterogay para que se quite lo machito 🙂 )

Por una historia feminista del tango

Si hablamos de la historia del tango es necesario aclarar que éste se ha construido sobre un pasado mítico y brumoso. Difundida es la teoría de su origen lumpen y orillero. Antes que baile, tango, fue el lugar de encuentro y socialización de los negros esclavos del Río de la Plata. Tango; podría ser también el sonido de sus tambores. Tango; lo que aquellos esclavos comenzaron a bailar como forma de resistencia a través del goce y lo que hombrecitos de bien cooptaron (abajistas los ha habido siempre).

Dicen, también, que el tango es constitutivamente queer. ¿Por qué? porque en principio se bailó sólo entre hombres. Lo que sucedió después es lo que ocurre siempre: los cuicos llegaron y lo echaron a perder todo. El tango se “adecentó” y heteronormativizó, transformándose en lo que conocemos hoy como tango tradicional.

Pero hay algo que falta en todo este relato marginal. ¿Cuál fue el lugar de las mujeres, lesbianas, trans y tantas otras subjetividades periféricas? Un historiador de tango bastante respetable, afirma que todos estos mitos desdibujados fueron aceptados como historia oficial sin una voluntad crítica. Yo creo que va más allá de eso y es que toda historia, incluyendo la del tango, ha sido contada y escrita por hombres.

Frente a esto, es inminente la urgencia por reescribir y reinterpretar la historia del tango desde una mirada feminista y visibilizar el lugar de tantas mujeres admirables. La primera bandoneonista se llamó Paquita Bernardo, quién tuvo que “vestir como varón” hasta que su talento fue reconocido. Tita Merello actúo y cantó como ninguna. Hoy hay orquestas de tango íntegramente compuestas por mujeres y por supuesto quienes investigamos y nos animamos a contar las cosas de otro modo. Disputaremos nuestro lugar en la milonga y en la historia.

 

♥ Autoformación feminista ♥

Mujeres que investigan tangoqueer  

Mercedes Liska

Sofía Cecconi

Brunela Succi

Olaya Aramo

Mariana Docampo

¿Dónde bailar tangoqueer?

Links de interés

Muchas gracias Pri Leal Osorio (@llanturanaturall) por las maravillosas fotos

2 Comments

  1. Hola compañeras, acá desde Buenos Aires las contacto para felicitarlas y agradecerles este blog y también para ofrecer algunos datos más acerca de esta maravilla que es el tango queer, práctica que llevo a cabo desde el año 2004.
    Existe un libro que está mencionado en mi documental llamado Tango y género que está por reeditarse ya que está agotado por ahora.
    Pueden ustedes disponer de mi documental Tango Queerido, del cual les envío el trailer

    y en caso de que quieran proyectarlo completo, pueden escribirme a milifurio@hotmail.com y les envío el link con el pass word correspondiente.

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